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Alfonso Viera encarga el título en Adeje

  • Con este resultado, Viera está a un rally de coronarse campeón
  • Juan Luis Cruz no dejó de apretar para intentar cazar a Viera
  • Marco Lorenzo y Roberto Negrín se jugaron el podio

Con los números en la mano, este XXI Rally Villa de Adeje ha sido el más complicado de los cinco que ha corrido hasta la fecha, por lo menos en su lucha por el triunfo dentro del regional. Todas sus victorias habían superado con holgura el minuto de ventaja, pero en esta octava cita de la temporada no ha sido coser y cantar.

El viernes dejaba el Ford Focus RS WRC en el parque cerrado como líder pero con la decepción de no haber logrado ninguno de los dos scratch en juego (llevaba desde marzo ganando todos los tramos en los que había tomado la salida) y con algunas dudas. Las sensaciones no eran buenas y las sospechas se confirmaron en los primeros tramos del sábado, con una diferencia considerable, que esta vez sí era Alfonso quien marcaba el paso. Ampliando su ventaja paso a paso respecto a Juan Luis Cruz y Carlos Arocha, Viera y Pérez empezaron a carburar mejor y desde la octava especial decidía levantar el pie y atar una victoria que había costado lo suyo. Aún así, lograron ocho de los diez tramos en juego en esta edición del Villa de Adeje, todos en esta segunda etapa, la del sábado.

Con este resultado el grancanario está a un rally de proclamarse campeón regional por segunda vez –el de 2009 está pendiente de alguna reclamación-, ya que tiene victorias en uno de coeficiente 12 (Islas Canarias), dos en pruebas de coeficiente seis (Santa Brígida y Granadilla) y sólo le quedaría uno más de coeficiente diez que sumaría a los triunfos de Isla de Gran Canaria y Adeje. “Muy contento, todo ha ido muy bien hoy. Empecé mal yo, muy despistado, pero con el apoyo de Copi Sport y de Fernando, que es un gran psicólogo, lo hemos podido solucionar”, reconoció el líder del regional que le sacó más de 28 segundos a su más inmediato perseguidor.

Quizá no hacemos justicia al buen rally de Juan Luis Cruz y Carlos Arocha al justificar las diferencias cortas entre el Impreza y el Focus por un mal día de Viera. Cruz llegaba a casa con una racha de resultados intachable en montaña y advirtiendo que su sintonía con el Subaru es total de unos meses a esta parte. Aunque volvió a estar un peldaño –muy pequeño- por debajo del líder, esta vez Juan Luis fue incisivo y una buena prueba de ello es que aunque tenía a Negrín y Lorenzo a minuto y medio, siguió empujando en busca de un posible tropiezo de Alfonso.

Y así fue hasta la penúltima especial, cuando probó unos cambios en el tren trasero del Impreza y se quedó a siete décimas del scratch. En La Concepción-Taucho pinchó y llegó con los frenos muy tocados, pero aún así, cedió menos de medio minuto respecto a Viera. En los tres rallys que ha disputado hasta ahora, Cruz no se ha bajado del podio.

Muchas bajas

Durante la tercera sección el rally se ha convertido en un verdadero rosario de abandonos. El primero, el de Iván Méndez y Jonathan González, sextos al cierre de la primera etapa y que en el primer paso por Concepción-Taucho, el tramo que daba luz verde a la segunda etapa llegaba sin embrague y se quedaba en el enlace hacia la siguiente especial. No fue el único; Alberto Reyes y Conrado Goya, que justo aquí parecían reemprender el vuelo tras sufrir algún contratiempo la noche anterior, también rompían el embrague de su BMW M3 y con su abandono camino a Cueva del Polvo-Playa San Juan dejaba huérfano de líder el grupo TA.

Pero para categoría maldita, la R2. Enrique Cruz y Mahy García, que habían sorprendido incluso a sus incondicionales el viernes como séptimos de la general, tuvieron la negra desde que apagaron el despertador. Primero fue un fallo de electricidad en el motor de su Ford Fiesta el que le hizo perder puestos cayendo hasta la décima posición y con Raúl Quesada y Pedro Domínguez ya a su estela. Solventado el problema, el tinerfeño erraba en  San Miguel-Arona (TC5) y doblaba el puente trasero perdiendo once puestos. Cuando muchos certificábamos ya el cambio de líder en la R2 a favor de Quesada, se confirmaba su abandono por rotura de palier en la salida de ese mismo tramo. Esto hizo que Fernando Capdevila ordenara a Enrique seguir adelante como fuera ya que sólo terminando sumaría los puntos de la victoria en esta categoría. Acabó hundido en la general a más de 16 minutos.

Y los abandonos seguían sucediéndose en este rally de diez tramos. Iván Ronaldo y Samuel Sierra, los primeros líderes del Trofeo 1.6 que también se quedaban por culpa del embrague; también en esta copa, Alexis Umpiérrez y Jonay Rodríguez y así hasta sumar 27 abandonos, en su inmensa mayoría por avería mecánica. Sólo 38 equipos llegaron a meta, pero muchos de ellos renqueantes.

La lucha por el podio

Durante los primeros tramos de la mañana parecía que los hermanos Roberto y Saray Martín estaban más allá que aquí. El Evo VIII no le dio ni un respiro hasta casi la tercera sección al ex campeón regional de montaña, primero con un fallo de motor crónico que lo apeó de la tercera posición y, en el sexto tramo, al final de la tercera sección, quedándose sin gasolina al llegar a meta. A pesar de todo, Negrín pudo reengancharse a la lucha por ese cajón que ocupaban en ese momento Marco Lorenzo y Néstor Gómez con el Porsche 911 997 GT3. En su caso, las mayores dificultades vendrían con aquellas partes del recorrido menos propicios para su coche, muy lento en zonas muy intrincadas o cuando a primera hora de la tarde el calor hizo muy sobrevirador el Porsche. Fue precisamente en la especial donde más acusó este problema donde Negrín le sacaba más de once segundos y recobraba la tercera posición.

A partir de esa tercera sección el Rally Villa de Adeje fue un continuo ir y venir de alternativas para estos dos pilotos, aunque cuando Marco Lorenzo era capaz de limar su diferencia respecto a Roberto Negrín siempre era por escasas décimas y cuando era el de Mitsubishi el que redefinía las distancias, era por muchos segundos. Al final, tercera posición para Negrín con 22,1 segundos de diferencia respecto a Lorenzo que aseguró durante toda la última sección había estado probando algunos cambios en su Porsche.

El caso más curioso fue el de Eduardo Domínguez y Dailos González, que tras salvar por los pelos un abandono en la primera etapa por un problema con el embrague, perdía mucho tiempo en el tramo que arrancaba la segunda etapa cuando una rama activó el desconector del motor de su Mitsubishi Lancer Evo IX. A casi medio minuto de Lorenzo, se aferró a la quinta plaza y no la soltó hasta el final, llevándose también una nueva victoria en el grupo N, la cuarta de la temporada. Aún pincharía en el penúltimo tramo, pero nadie le pudo arrebatar esa posición.

Si Domínguez terminaba a más de tres minutos y medio de Viera y Pérez, tras su Mitsubishi se abría un abismo de cerca de seis , los que separaron al Pedro y Javier Afonso de la cabeza de carrera. Fueron los únicos de ese grupo que pudieron llegar a la meta de cada tramo con el pulgar levantado, sin problemas que acosaran su sexta posición final, un puesto que mejora el noveno logrado por los Afonso en el Rally Villa de Granadilla. Muy cerca del Renault Clio Súper 1.600, los Kit Car de José Iván Figueroa-Zebenzui Valiente (Ford Puma) y Goyo González-Ana Lorena Rizo (Citroën Saxo) hacían su propio rally, enfrascados en un pulso interminable que arrancó el viernes por la tarde y tuvo su epílogo en el décimo tramo, cuando González le arrebató esa séptima plaza final por una sola décima de segundo.

El alubión de abandonos dio una oportunidad a equipos como el de César Cruz-Luis Cruz (Renault Clio) y Luis Fernando Cruz-Jenifer Martín (Renault Clio Sport), que llegaron a la última sección con la novena plaza absoluta en juego y con una más jugosa segunda plaza del grupo N. Pero también aquí la mecánica, concretamente la caja de cambios de ‘Nandi’ Cruz acabó ladeando el pulso a favor de César y Luis Cruz.

La plaga de bajas se cebó con los equipos del Trofeo 1.6 Tenerife, así de los cinco equipos inscritos sólo se mantuvieron en pie el de Samuel Díaz y Jonathan Luis, aunque después de pasar muchísimos apuros por los frenos, otro de los males recurrentes de los coches que hicieron esta segunda etapa. Es la tercera victoria de la temporada tras las de Orvecame y Granadilla y sale de Adeje más líder de esta copa. En el otro trofeo en liza, el Opel Corsa, Eduardo Álvarez-José Alberto Barreto también tuvieron un rally movidito, pero en su caso jugándose y logrando el triunfo al imponerse a José Miguel Luis y Samuel Martín, un éxito que se sumó al décimo puesto absoluto del que quedaron apeados Iván García y Cristian González en el último tramo al llegar con el embrague de su Renault Mégane en las últimas. Con este resultado, Álvarez rompe el empate en la provisional de la copa y se encarama al liderato.

Para ver la clasificación final de este XXI Rally Villa de Adeje, pinchen aquí.

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