Las primeras unidades de la nueva generación del Toyota RAV4 ya se encuentran en Canarias. Tras convertirse en uno de los SUV más vendidos del mundo desde su lanzamiento en 1994, el modelo inicia una nueva etapa comercial con una interesante actualización técnica y avances en conectividad y seguridad, además de un software de nueva generación que mejora la experiencia de uso. Con esta evolución, Toyota prologna el legado de un modelo que tres décadas después, sigue siendo una de las principales referencias en su segmento.
Esta sexta generación, por tanto, no solo
evoluciona a nivel estético o mecánico, también representa un salto cualitativo al incorporar importantes avances en electrificación y digitalización. No, no se va reconvertir en eléctrico, tranquilos. La oferta se centra nuevamente en las versiones híbrida autorrecargable (HEV) e híbrida enchufable (PHEV), pero con importantes mejoras. En concreto, esta última variante estrena nuevo sistema propulsor que ofrece una autonomía eléctrica estimada de 150 kilómetros, lo que supone un sustancial incremento respecto a la edición actual. Esta mejora es posible gracias a una batería de mayor capacidad y al uso, nos cuentan, de semiconductores de carburo de silicio en el eje delantero que reducen las
pérdidas energéticas y optimizan la eficiencia.
A su vez, el nuevo tren motriz no solo mejora la autonomía, y es que también la versión HEV mejora sus prestaciones con un 12 % más de potencia, aproximándose a los 200 CV. A ello hay que añadir mejoras en el sistema de de carga rápida en CC que permite cargar la batería hasta el 80 % de su capacidad en aproximadamente 30 minutos, así como la introducción de nuevas funciones avanzadas como el sistema V2H (Vehicle-to-Home) que permite usar el vehículo como fuente de energía para el hogar -que bien hubiera venido durante el apagón-.
DISEÑO FUNCIONAL
En esta primera aproximación al modelo no vamos a irnos por las ramas ni perdernos en descripciones al dedillo, pero sin contarles que Toyota ha puesto toda su maquinaria a trabajar para mejorar la expresión estética del modelo utilizando tres pilares, “Big Foot”, que prioriza los neumáticos de gran diámetro, “Life-up”, que recuerda sus capacidades todoterreno, y “Utility”, que optimiza el espacio de carga.
En el interior, por su parte, se ha procurado mantener su enfoque funcional. La arquitectura tipo isla, así la denominan, agrupa mandos y pantallas para facilitar su
uso y reducir distracciones. La consola central, con bandejas de carga rápida, puertos USB y un apoyabrazos reversible que se convierte en una bandeja, y el maletero con una capacidad ampliada hasta los 749 litros, completan un habitáculo pensado para responder a las exigencias prácticas de los usuarios.
Aun así, la marca ha ido un paso más allá y ha desarrollado tres variantes con las que quiere dar respuesta a distintos perfiles de clientes. Estas son Core, con un diseño refinado y sobrio, Adventure, que acentúa la robustez visual con molduras específicas y mayor alturay, como no, un acabado GR SPORT, versión con ajustes de chasis diferenciados, pensado para los que buscan un estilo más dinámico.
VEHÍCULOS DEFINIDOS POR SOFTWARE
Una de las novedades más significativas del nuevo RAV4 es la integración de Arene, la nueva plataforma de desarrollo de software de Toyota. Gracias a ella, el SUV se convierte en uno de los primeros modelos de la marca definidos por software (SDV), lo que permitirá futuras actualizaciones remotas y nuevas funcionalidades sin intervención mecánica.
Este avance se materializa en dos aspectos, el
sistema multimedia de nueva generación, con interfaz personalizable y mejor reconocimiento de voz, y el paquete Toyota Safety Sense, que introduce sistemas como la parada de emergencia automatizada (EDSS) y un asistente absolutamente innovador como es el de supresión de aceleración repentina. Aspectos todos ellos que ponen el foco tanto en la evolución de la experiencia digital como en la seguridad activa.
