Treinta y cinco años después de que el Golf de segunda generación irrumpiera en el mercado con la propuesta denominada Fire and Ice, Volkswagen recupera su espíritu atrevido para reinterpretar la versión más deportiva de su turismo eléctrico. La nueva edición ID.3 GTX FIRE+ICE se presenta combinando elementos clásicos legados
de aquella expresión con las nuevas posibilidades que ofrece el modelo 100% eléctrico.
Desarrollado en colaboración con la firma deportiva BOGNER FIRE+ICE, el nuevo ID.3 GTX FIRE+ICE retoma una alianza que ya marcó una época en los años 90. Aquel Golf de edición limitada alcanzó un gran éxito. Hoy, Volkswagen retoma esa conexión emocional para ofrecer una opción diferenciada a aquellos usuarios que no se conforman con lo convencional.
El modelo que hoy nos ocupa fue presentado como prototipo el año pasado durante el encuentro ID. Treffen de Locarno (Suiza), la acogida no pudo ser más exitosa. Ahora, apenas un año después, se materializa como una edición limitada a 1.990 unidades en homenaje al año de
lanzamiento del modelo original. En el mercado canario, el precio parte desde los 35.000 euros, Plan MOVES III incluido.
Esta nueva edición destaca por sus dos opciones de motorización, una de 210 kW (286 CV) y otra más potente de 240 kW (326 CV). Ambas comparten un par motor de 545 Nm, aunque la más potente cuenta con el mejor registro en términos de prestaciones al alcanzar los 100 km/h en apenas 5,7 segundos. La velocidad máxima, limitada electrónicamente, se sitúa en los 200 km/h. Respaldando estas cifras, el modelo equipa chasis deportivo (de serie en la versión superior y opcional en la básica) y una batería de 79 kWh netos, que permite hasta 591 kilómetros de autonomía. En estaciones de carga rápida de
corriente continua, admite potencias de hasta 185 kW, recargando del 10 al 80 % en solo 26 minutos.
La principal expresión estética en su exterior es la exclusiva pintura Ultra Violet Metallic, que evoca el tono que distinguió al Golf Fire and Ice de los noventa. Esta tonalidad se combina con detalles como el techo en Flaming Red y un vinilo mate con patrón geométrico en el pilar C. Las llantas de 20 pulgadas modelo “Locarno” incorporan un acabado anodizado violeta y un centro rojo GTX que resalta su carácter exclusivo. Otros elementos a destacar son las luces traseras oscurecidas y las proyecciones gráficas que aparecen al abrir las puertas.
El interior prolonga ese mismo enfoque entre
tradición y modernidad. Los colores predominantes reflejan el contraste entre fuego y hielo, tonos rojos para el lado del conductor, azules para el del pasajero y el interior. Los asientos, inspirados en los abrigos “plumas” de BOGNER, integran motivos decorativos con efecto cremallera y el logotipo FIRE+ICE, aportando un toque distintivo único. El habitáculo se ve enriquecido por una serie de acabados personalizados, costuras de colores y gráficos exclusivos.
El equipamiento de serie subraya el posicionamiento del modelo como vehículo
eléctrico de alta gama. El paquete “Interior Plus” incluye asientos deportivos con masaje, sistema de sonido Harman Kardon y head-up display de realidad aumentada. El “Convenience” añade climatización bizona y navegación integrada, mientras que el paquete “Assistance” incorpora asistentes de ayuda a la conducción como el Park Assist Plus, cámara de visión trasera, acceso sin llave y control de crucero adaptativo. En la versión de 326 CV, se suma el control adaptativo de chasis (DCC) deportivo y la posibilidad de equipar neumáticos deportivos.
Con el ID.3 GTX FIRE+ICE, Volkswagen no sólo recupera su colaboración histórica con BOGNER, sino que también pretende transmitir el mensaje de que lo eléctricos deportivos también pueden contar con un componente emocional a través de las prestaciones y el estilo.




