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Cuatro años para saborear la gloria

Raúl Fernández gana en MotoGP después de unos largos cuatros años en los que el madrileño llegó a dudar de su futuro en la clase reina. Y no ha sido para menos, el piloto del Trackhouse lideró prácticamente toda la carrera, con una regularidad en cada vuelta que le permitió beber Prosecco de su bota al subirse a lo más alto del podio. Su padre, que era el que más emocionado estaba, no pudo contener las lágrimas al observar cómo su hijo cruzó la línea de meta en primera posición con una moto satélite.

Segundo fue Fabio Di Giannantonio, que partía desde la décima plaza por una mala clasificación, pero pudo remontar posiciones, con un gran final de carrera y una buena gestión de neumáticos. Esto le permitió superar a Álex Márquez y Pedro Acosta en los últimos compases de la prueba, y clasificar como la mejor Ducati y ser la única en el podio. La siguiente fue la del piloto del Gresini Racing, terminó cuarto, y con una mala elección del mapa del freno motor, por lo que le resultó imposible mejorar su resultado.

Dos long lap penalty no fueron suficientes para frenar a la bestia de Marco Bezzecchi, dos penalizaciones que suman dos segundos en una vuelta no han sido capaces de evitar el podio del nuevo tercer clasificado en la general del mundial. Ninguna suposición vale más que la realidad, pero lo cierto es que el italiano está demostrando el comienzo de una superioridad que ya venía avisando desde la pelea con Marc Márquez en Misano, y hoy tenía ritmo para luchar por la victoria.

Pedro Acosta tuvo que conformarse con la cuarta posición, el tiburón de Mazarrón pudo estirar el chicle hasta final de carrera, en el que la bajada de los neumáticos de le hicieron imposible defender el podio, aunque se va de Phillip Island con muy buenas sensaciones. Octavo Brad Binder, y décimo Pol Espargaró, que a pesar de ser piloto de pruebas, ha demostrado tener lo suficiente para todavía ser competitivo, de ahí vienen los intereses de parte de algunos equipos del campeonato de Superbikes.

Después de haber sido adelantado por Marco Bezzecchi en la clasificación general, Pecco Bagnaia tiene más complicado que nunca acabar en el top tres del mundial, si es que consigue aguantar su cuarta posición. El del Ducati Lenovo Team ha vuelto a sumar cero puntos, por segundo gran premio consecutivo, y no ha sido por falta de ritmo, aunque iba decimotercero, sino porque se fue al suelo. La situación en el box de Ducati es muy frustrante, no solo porque nadie sea capaz de explicar lo que le sucede a su dos veces campeón del mundo, sino porque no encuentran una solución que le pueda devolver a donde estuvo en Japón.

Senna Agius celebra en casa

El piloto de Moto2 ha sido el ganador de Phillip Island, frente a su afición, y se convierte en el primer australiano en ganar en esta categoría en el trazado del Gran Premio de Australia. A casi cuatro segundos terminó David Alonso, que continúa haciéndose grande en la clase intermedia. Tercero fue Diogo Moreira, a dos puntos de Manu González en la general, ya que el español no fue capaz de superar la séptima plaza.

José Rueda no tiene compasión con Joe Kelso

El vigente campeón del mundo de Moto3 suma otra victoria a su palmarés, ganando la partida a Joe Kelso, que terminó segundo a ocho décimas y, además, pilotaba de local. Ambos pilotos rodaron a otro nivel, tanto fue así que el tercer clasificado, Álvaro Carpe, cruzó la línea de meta a doce segundos del primero. También fueron protagonistas las fuertes rachas de viento, que supusieron un gran problema, ya que para unas motos tan ligeras como las de esta categoría, el clima de Phillip Island no ayudó en absoluto.

 

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