Porsche escribe una nueva página en su historia con el lanzamiento del Cayenne 100% eléctrico. Y es que con más de un tercio de las ventas vinculadas a modelos electrificados, la marca considera que ha llegado el momento de darle al SUV que rompió las reglas del juego hace más de dos décadas, un nuevo espaldarazo para seguir conservando su status como éxito global.
La gama arranca con dos versiones, Cayenne Electric y Cayenne Turbo Electric, ambas con tracción total y la gestión electrónica Porsche Traction Management (ePTM). Si alguien se preguntaba si un Cayenne eléctrico podría superar las expectativas de sus predecesores, las cifras del Turbo Electric despejan cualquier duda, de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos, de 0 a 200 km/h en 7,4 y una velocidad punta más que suficiente de 260 km/h. Y es que su sistema de propulsión también arroja unas cifras que son una barbaridad, alcanza los 1.156 CV y 1.500 Nm de par con Launch Control. Si eso no fuera suficiente, la función Push-to-Pass añade temporalmente 130 kW extra para un impulso instantáneo.
El Cayenne Electric de acceso, por su parte, se muestra algo más “terrenal”. Rinde 408 CV en condiciones normales y hasta 442 CV y 835 Nm con Launch Control. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y su capacidad de regeneración llega hasta 600 kW. De hecho, en el uso diario aproximadamente el 97 % de las frenadas pueden realizarse sin intervención de los frenos mecánicos.
Para meter todos estos caballos en cintura es necesario proveerlo de unas herramientas a la altura. La suspensión neumática adaptativa con PASM es de serie en toda la gama, mientras que el Turbo añade PTV Plus y puede equipar el sistema Porsche Active Ride, capaz de nestabilizar casi por completo los movimientos de la carrocería. A ello se suma la dirección en el eje posterior opcional, con hasta cinco grados de giro.
El sistema de propulsión del nuevo Cayenne eléctrico está alimentado por una nueva batería de 113 kWh, la versión estándar homologa hasta 642 km de autonomía y el Turbo hasta 623 km. Gracias a la arquitectura de 800 voltios, admite cargas de hasta 390 kW (e incluso picos de 400 kW), lo que permite pasar del 10 al 80 % en menos de 16 minutos. En solo 10 minutos puede sumar más de 300 km de autonomía.
La gran novedad, sin embargo, es la carga inductiva opcional. Una utopía de momento en España que permite, con solo estacionar sobre una placa en el suelo, que el proceso de recarga comience de forma automática.
Estéticamente adopta un estilo muy parecido al Macan. El capó bajo, los finos faros Matrix LED y los pasos de rueda son un buen ejemplo, mientras que las puertas sin marco añaden un toque coupé premium. La zaga destaca por la banda luminosa tridimensional y la inscripción Porsche retroiluminada.
Para los más aventureros, el paquete Off-Road mejora el ángulo de ataque y la protección inferior. La aerodinámica, como es norma en cualquier eléctrico de altas prestaciones que se precie, también juega un papel crucial, Cuenta con un coeficiente de 0,25, apoyándose además en soluciones activas como aeroblades móviles y un alerón adaptativo.
Con casi cinco metros de longitud y algo más de tres metros de batalla, el Cayenne Electric ofrece un interior significativamente más amplio, especialmente en la segunda fila. El maletero va de 781 a 1.588 litros —sumando además 90 litros adicionales en el compartimento frontal.
La sensación a bordo no deja lugar a dudas de su estatus de lujo. Cuenta con calefacción por zonas en superficies de contacto, modos de ambiente que ajustan iluminación, asientos y sonido según el estado de ánimo, y un techo panorámico con cristal de oscurecimiento variable. Como es norma de la casa, la configuración final atañe al cliente ofreciendo trece colores exteriores, nueve diseños de llantas, doce combinaciones interiores y hasta diez paquetes específicos, además de los programas Porsche Exclusive, Paint to Sample y Sonderwunsch.
Además, la marca introduce el Porsche Driver Experience, la mayor superficie de pantalla jamás vista en un modelo de la marca. Este se compone de un panel OLED curvado integrado, cuadro digital de 14,25 pulgadas, pantalla del acompañante de 14,9 pulgadas a lo que se añade Head-Up Display con realidad aumentada.
El broche lo pone el Porsche Digital Interaction, con widgets personalizables, aplicaciones de terceros, funciones de streaming y gaming, y un Voice Pilot que -respaldado por IA- entiende lenguaje natural contextualizado. El smartphone y el smartwatch pueden usarse como llave mediante Porsche Digital Key, compartible con hasta siete usuarios.
La marca ya admite pedidos, los precios para España son, desde 108.296 euros para el Cayenne Electrico, y desde 169.124 euros el Cayenne Turbo Electric.




