A pocas semanas de que la caravana del Dakar ponga rumbo a Arabia Saudí, se suceden en nuestro país la puesta de largo de algunas de las formaciones que tomarán parte en la próxima cita de la prueba de rally raid más exigente del mundo. La última ha tenido lugar en Madrid, donde Repsol y Toyota han hecho la presentación conjunta de su nuevo proyecto deportivo.
El evento reunió a directivos de ambas compañías, especialistas del Repsol Technology Lab y a los pilotos que competirán en enero en uno de los desafíos más extremos del planeta. Dos unidades del imponente DKR GR Hilux presidieron el acto, símbolo del potencial desplegado por estos dos gigantes.
Y es que la temporada 2025 ha sido histórica al conquistar los títulos de piloto y constructores en el Mundial de Rally Raid, un hito que trasciende de lo puramente deportivo y que sitúa entre sus prioridades el desarrollo de tecnologías más sostenibles que marcarán el futuro de la competición.
En lo puramente deportivo, se confirmaron los equipos que defenderán este proyecto en el Dakar 2026. Por un lado, y dentro de la estructura de Toyota Gazoo Racing W2RC están los equipos formados por Henk Lategan-Brett Cummings, Seth Quintero-Andrew Short, y Toby Price-Armand Monleón.
Por otro lado, Isidre Esteve y Txema Villalobos repiten como alineación titular del Repsol Toyota Rally Team Además, el equipo español será el primero en competir no solo con combustible renovable, sino también con lubricantes desarrollados por Repsol, ampliando el alcance del proyecto tecnológico.
En este sentido, el Dakar volverá a convertirse en enero en un laboratorio real, al que Repsol llegará con casi 30.000 litros de gasolina con un 70% de materiales de origen renovable, diseñados para ofrecer prestaciones máximas y una protección óptima del motor bajo las durísimas condiciones del desierto.
La colaboración tecnológica con Toyota es máxima y para ello la compañía ha cedido uno de sus motores de competición para trabajar directamente en el Repsol Technology Lab en Móstoles. Esto ha permitido recrear con precisión las exigencias extremas que se dan en carrera y acelerar el desarrollo de los combustibles renovables de alta competición, demostrando con ello que el deporte del motor es un vector indispensable para la innovación y el tránsito hacia la sostenibilidad.




