El ID. Polo encara la fase final de su desarrollo a pocos meses de su debut como nuevo integrante de la familia de modelos eléctricos de Volkswagen. Como se imaginarán, no es un lanzamiento más. Sustituye a uno de los grandes baluartes del fabricante alemán, la primera
ocasión que se produce un hito de este tipo dentro de la marca. Medio siglo después del nacimiento del Polo original, la denominación regresa en primavera asociada a la movilidad eléctrica.
Volkswagen ha querido mantener intactos los pilares que han convertido al utilitario en todo un éxito durante décadas. A ello se suma el debut del nuevo lenguaje de diseño ‘Pure Positive’, firmado por Andreas Mindt, que da forma al eléctrico compacto mediante la reformulación de la receta original, pero eso sí, con aspiraciones de vehículo de clase superior.
En su lanzamiento, el ID. Polo contará con tres niveles de potencia -85 kW (116 CV), 99 kW
(133 CV) y 155 kW (208 CV)-, versiones a las que sumará a finales de 2026 la variante ID. Polo GTI, de estilo, cómo no, más deportivo, con 166 kW (223 CV).
Habrá dos tamaños de batería. Las versiones de acceso montan una batería de 37 kWh, con carga rápida en corriente continua de hasta 90 kW. Las variantes más potentes recurren a una batería de 52 kWh, desarrollada por PowerCo, que permite hasta 450 km de autonomía y cargas rápidas de hasta 130 kW.
El nuevo modelo está construido sobre la nueva plataforma MEB+, y estrena tracción delantera eléctrica de nuevo desarrollo, con un motor APP 290 de alta eficiencia y una batería integrada
en el suelo mediante tecnología cell-to-pack, que mejora la densidad energética en torno a un 10%.
A pesar de mantener unas dimensiones similares, el eléctrico aprovecha mejor el espacio interior. Mide 4,05 metros de largo y ofrece una distancia entre ejes de 2,60 metros. El resultado es más espacio para las plazas traseras, mayor anchura interior y un maletero de 435 litros, ampliable hasta 1.243 litros con los asientos abatidos, cifras claramente superiores al Polo actual.
En el apartado tecnológico, destaca la llegada de sistemas de asistencia de última generación, con un Travel Assist mejorado capaz de gestionar guiado longitudinal y lateral, cambios de carril asistidos y, por primera vez en la gama, reconocimiento de semáforos y señales de stop.
El nuevo ID. Polo se fabricará en España, concretamente en la planta de Martorell (Barcelona).




