La primera etapa del Dakar en Yanbu ya tiene su titular. En motos, el nombre propio vuelve a ser el de Edgar Canet tras su primer puesto ayer en la prólogo, mientras que en coches los de Mini celebran una victoria especialmente simbólica.
Y es que si alguien se preguntaba cómo encajaría Edgar Canet su salto a categoría reina, la respuesta ha llegado a las primeras de cambio. Tras ganar el prólogo de Yanbu, el joven piloto español ha dado un golpe sobre la mesa en su debut en la élite, adjudicándose la primera etapa y manteniendo el liderato de la general.
La especial, de 305 kilómetros, tuvo inicialmente como protagonista a Ross Branch, el más rápido sobre el terreno. Sin embargo, una penalización de seis minutos por exceso de velocidad cortó de raíz la celebración de sumar una nueva etapa a su palmarés, dejando vía libre a Canet para consolidar su puesto al frente de la clasificación provisional.
El podio de la jornada repitió protagonistas respecto al prólogo, aunque con diferencias más claras. Canet aventajó en 1 minuto y 2 segundos a Daniel Sanders, su compañero en Red Bull KTM Factory Racing, y en 1 minuto y 32 segundos a Ricky Brabec, piloto de Monster Energy Honda HRC. Dos nombres con solera en el Dakar, dos últimos ganadores de la prueba, ahora obligados a mirar de reojo las evoluciones del debutante.
En Rally 2, el guion fue igual de intenso. Michel Docherty sumó su undécima victoria de etapa en la categoría con KTM, superando al debutante Martim Ventura, que dominó gran parte de la especial con Honda pero cedió en el sprint final, quedándose a 1 minuto y 28 segundos.
De Mévius y Baumel, victoria con dulce sabor
En coches, la etapa de Yanbu quedará marcada por una de esas historias que trascienden a la mera clasificación. Guillaume De Mévius y Mathieu Baumel celebraron una victoria especialmente simbólica, la primera juntos tras el grave accidente que costó al copiloto la amputación de su pierna derecha. Que ambos volvieran a competir juntos ya era un triunfo, ganar una etapa del Dakar eleva la gesta a otra dimensión.
El Mini del dúo belga-francés se impuso tras una jornada en la que Mattias Ekström parecía tener la situación bajo control. El sueco, ganador del prólogo, lideró durante buena parte de la especial, pero terminó cediendo hasta la cuarta posición, a 1 minuto y 38 segundos del coche vencedor, empatado en la provisional con Marek Goczal (Toyota Hylux). Por detrás, Carlos Sainz y Lucas Cruz, sextos, se colocan a poco menos de dos minutos de la cabeza, mientras que Nani Roma y Álex Haro, octavos se mantienen a tiro de piedra.
Nasser Al Attiyah firmó el segundo mejor tiempo, a solo 40 segundos, mientras que el podio lo completó Martin Prokop, que disputa su undécimo Dakar con un Ford Raptor gestionado por su propia estructura. Quinto en la general en 2024, el checo apunta alto en esta edición.
Jornada estratégica también para Sébastien Loeb, que perdió tres minutos tras sufrir dos pinchazos al inicio de la etapa, aun así se mostró satisfecho con su décimo puesto. Una posición con buenas perspectivas, ideal para atacar en la etapa de mañana rumbo a AlUla.
La cara opuesta fue la del vigente campeón, Yazeed Al Rajhi, que cedió casi 29 minutos respecto a De Mévius. Dieciséis de ellos llegaron en forma de penalizaciones, una por saltarse un waypoint y otra por exceso de velocidad, demasiado lastre para una carrera donde cada minuto cuenta.
Esto no ha hecho más que empezar…
Foto: a.s.o./f.le floc'h/dppi




