Hace apenas diez días, en la antesala del Dakar, casi todas las quinielas apuntaban a un pulso directo entre Daniel Sanders y Tosha Schareina, los dos pilotos que habían protagonizado la temporada 2025 en motos. El nombre de Luciano Benavides aparecía en un segundo plano, etiquetado como outsider. Pero el Dakar tiene una especial querencia por las historias que se salen del guion…
Benavides firmó una jornada para enmarcar en la especial más larga de esta edición, 483 kilómetros afrontados en solitario y sin errores de navegación. No solo se llevó la victoria de etapa, la tercera para él en este Dakar 2026, sino que además exprimió al máximo las bonificaciones por apertura de pista, embolsándose 7 minutos y 28 segundos. Un botín que lo catapulta al liderato de la general, con apenas 10 segundos de ventaja sobre su compañero de equipo, el australiano Sanders.
Eso sí, el camino hasta Yanbu aún es largo y Sanders no se amedrenta fácilmente, firmando el segundo mejor tiempo del día. La desventaja es mínima y sus opciones a la victoria final siguen intactas. Además, en los retrovisores del Red Bull KTM Factory Racing asoman amenazas bien conocidas. Ricky Brabec, tercero provisional a 4 minutos y 47 segundos, mantiene el pulso, mientras que Schareina, cuarto a unos 20 minutos, aún no ha dicho su última palabra aunque está un poco lejos.
En Rally 2, la jornada estuvo marcada por la mala fortuna de Mike Docherty, aparentemente víctima de una caída al final de la especial. El beneficiado fue Neels Theric, que sumó su tercera victoria en la categoría con la Kove. En la general, Preston Campbell conserva el liderato, aunque Toni Mulec le recortó dos minutos y se sitúa a 9 minutos y 36 segundos.
Variawa, por solo tres segundos
Que un piloto de 20 años gane una etapa en la categoría reina del Dakar ya no sorprende cuando se llama Saood Variawa. El sudafricano volvió a demostrar que su talento no entiende de jerarquías con una remontada memorable desde la 26ª posición de salida. Kilómetro a kilómetro fue escalando posiciones hasta arrebatarle la victoria, por apenas tres segundos, a otro Toyota Hilux pilotado por su compatriota Henk Lategan.
En una especial rapidísima, las diferencias fueron mínimas, siete vehículos esituados en apenas dos minutos. La navegación, más que la velocidad, fue la clave para no perder opciones en Wadi ad Dawasir, la especial más larga de este Dakar.
En la lucha por la general, cada segundo empieza a ser vital. Lategan logró hoy arañar un minuto a Nasser Al Attiyah, una renta que puede resultar importante a la hora de hacer números. El sudafricano firmó el segundo mejor tiempo del día y, pese a que mañana partirá en una comprometida segunda posición en la etapa maratón, logró superar a Nani Roma en la general para situarse tercero, a 6 minutos y 8 segundos del líder. No es una ventaja cómoda, pero suma.
Completando el podio de la etapa aparece Mattias Ekström, a solo 29 segundos, consolidando además su segunda plaza en la general con una regularidad quirúrgica al volante del Ford Raptor. El sueco se mantiene a cuatro minutos de Al Attiyah, aunque la estrategia de salida de la próxima jornada podría frenar cualquier intento de recorte adicional.
Tras la octava etapa, el Dakar sigue bastante abierto. Los cinco primeros están en un puño. Carlos Sainz sitúa su tercer Raptor a 10 minutos y 39 segundos, mientras que Sébastien Loeb, sexto, queda a 17 minutos de su compañero catarí en el equipo Dacia.
Foto: A.S.O./Charly López




