Cuando a un piloto se le da bien un circuito siempre resulta una obra de admirar para cualquier aficionado, pero cuando hablamos de Álex Márquez y la catedral del motociclismo, es decir, el circuito de Jerez, ocurre algo especial. Por segundo año consecutivo, el pequeño de los Márquez se permitió el lujo de saludar a la curva ‘Nieto-Peluqui’ justo antes de pasar por la bandera de cuadros.
Este gesto lo hizo tumbando la moto con una mano, una hazaña que parece resultar menos complicada cuando tienes a miles de personas en frente tuya rugiendo más que la propia MotoGP. “Si había un circuito donde podía reencontrar mi esencia, era Jerez. Aquí ocurre la magia, y así fue exactamente”, comentó Álex Márquez tras conseguir su primer triunfo de la temporada.
Una figura fundamental que le faltó en su celebración fue la de Marc Márquez, que en la curva 11 y en la segunda vuelta de la carrera perdió el agarre con su tren delantero y se fue directo a la grava. Una oportunidad muy mal aprovechada para el campeón del mundo que se queda a 44 puntos del liderato a pesar de su victoria en la jornada de ayer con la sprint race.
Segundo acabó el líder del mundial, Marco Bezzecchi, que vuelve a ser el mejor de las Aprilia y además continúa ampliando su ventaja en la clasificación general. Su compañero de equipo acabó cuarto,y las Aprilia siguen aprovechando su buena racha para aumentar las distancias con Ducati, que mañana tiene un test súper importante en el trazado del Gran Premio de España.
Cerrando el podio terminó Fabio Di Giannantonio, que a pesar de no ser la mejor Ducati en Jerez sigue siendo el hombre más regular de la fábrica italiana. De ahí a que sea su mejor piloto en la clasificación general, tercero y a 30 puntos de Marco Bezzecchi. Y duodécimo cruzó la línea de meta Franco Morbidelli, el mismo que ayer pudo llevarse la medalla de bronce en la sprint, pero que parece que las condiciones de hoy no le acompañaron lo suficiente.
