No será por no intentarlo, y es que MG vuelve a la carga presentando nueva propuesta eléctrica, el MG4 Urban. Lo hace con un cartel difícil de ignorar, intentado de nuevo derribar la barrera del precio – en el entorno de los 15.000 euros con ayudas y descuentos incluidos-, para dirigirse a quienes hasta
ahora veían el coche eléctrico como un lujo lejano, no obstante, no es el único argumento que tiene a su favor.
Observando lo económico que es, cualquiera pensaría que se trata de un urbano al uso. Pues no, MG va un paso más allá y presenta un vehículo que alcanza los 4,39 metros de longitud, con una distancia entre ejes de 2,75 metros, lo que lo sitúa en la órbita de un turismo compacto tradicional. Una construcción que se traduce en un interior sorprendentemente aprovechable, homologado para cinco pasajeros y un
maletero que supera los 500 litros, cifras que lo colocan en una liga superior a la que su precio sugiere.
Disponible en versiones Comfort y Premium, para respaldar esta nueva ofensiva, MG configura la oferta en torno a dos opciones de batería, de 43 y 54 kWh, con autonomías homologadas de 325 y 418 kilómetros respectivamente. En ambos casos, el sistema de carga admite hasta 82 kW en corriente continua, lo que permite recuperar del 10 al 80% en apenas 28 minutos en condiciones óptimas. Son registros que encajan perfectamente en un uso cotidiano sin renunciar a desplazamientos más largos.
En ambos casos, la batería alimenta un
motor de 110 kW (149 CV) y 250 Nm de par, unas prestaciones y rendimiento suficientes para ofrecer una respuesta adecuada y que la marca pone en valor al dirigir el foco a su bajo coste de uso. Un argumento que cobra especial relevancia teniendo en cuanta el peso que soportan los usuarios de automóviles tradicionales por la actual situación coyuntural.
Donde MG también pone el listón alto es al enumerar su equipamiento. Desde el acabado de acceso, el nuevo compacto eléctrico incorpora elementos como la instrumentación digital de 7 pulgadas, pantalla central de 12,8 pulgadas con navegación, conectividad inalámbrica con
Apple CarPlay y Android Auto, así como, cámara trasera, sensores de aparcamiento o acceso a la app MG iSmart. A ello se suman otras funcionalidades como el sistema V2L, que permite alimentar dispositivos externos.
La experiencia de uso, sostienen, está bien afinada gracias a un chasis perfectamente ajustado. A esto se añade un sistema de regeneración configurable en cinco niveles -incluyendo modo “one pedal”- y distintos programas de conducción que adaptan la respuesta del vehículo. Por experiencias anteriores, la seguridad tampoco queda en segundo plano, propuesta que se refuerza al emplear una estructura donde el 90% del acero es de alta o ultra alta resistencia, además cuenta con siete airbags de serie y el paquete MG Pilot, que integra hasta 16 asistentes a la conducción.
