Lejos de convertirse en materia de negociación, BYD opta por la estandarización de sus sistemas de protección, incorporando de serie y en toda su gama, un conjunto de tecnologías que tradicionalmente quedaban reservadas a segmentos superiores o asociadas a paquetes opcionales.
Esto implica que modelos de acceso como el Dolphyn Surf incorporen el mismo paquete en materia de seguridad que vehículos como el Sealion 7 o el Tang. El objetivo es homogeneizar el acceso a estos sistema y soluciones independiente de su posicionamiento o nivel de equipamiento.
La consistencia de esta estrategia queda reflejada en las evaluaciones realizadas por Euro NCAP, organismo que ha otorgado la máxima calificación de cinco estrellas a ocho modelos de la marca. La seguridad activa constituye uno de los pilares fundamentales de esta estrategia.
Para ello, todos los modelos integran una red de sensores, cámaras y unidades de control capaces de supervisar continuamente el entorno del vehículo y asistir al conductor en situaciones que pudieran ser críticas. Entre los sistemas incorporados se encuentra el frenado automático de emergencia, capaz de intervenir de manera autónoma ante el riesgo inminente de colisión con vehículos, peatones o ciclistas. Este sistema trabaja conjuntamente con el aviso de colisión frontal, que anticipa posibles impactos mediante señales acústicas y visuales.
A ello se suma el sistema de frenado inteligente, encargado de modular electrónicamente la presión hidráulica para optimizar la capacidad de detención. En conducción interurbana y autopista, el control de crucero adaptativo mantiene automáticamente la velocidad seleccionada y la distancia respecto al vehículo precedente, pudiendo detener el coche y reiniciar la marcha de forma autónoma en tráfico denso.
La asistencia a la conducción también se extiende al control lateral del vehículo. El asistente de mantenimiento de carril de emergencia actúa sobre la dirección cuando detecta una salida involuntaria del carril, mientras que el asistente de cambio de carril supervisa el entorno durante las maniobras laterales. Paralelamente, el reconocimiento de señales de tráfico identifica límites de velocidad y otra señalización relevante, información que posteriormente puede utilizar el sistema inteligente de control de velocidad para ayudar al conductor a mantenerse dentro de los márgenes legales.
Otro de los elementos integrados en esta red de protección es el sistema de monitorización del conductor. Mediante cámaras y sensores específicos, el vehículo analiza el comportamiento al volante para detectar signos de fatiga o distracción, emitiendo advertencias cuando identifica patrones compatibles con pérdida de atención.
En el apartado de seguridad pasiva, BYD basa gran parte de su desarrollo en la combinación de estructuras reforzadas y soluciones específicas para vehículos electrificados. Las plataformas emplean aceros de alta resistencia en puntos estratégicos con el objetivo de preservar la integridad del habitáculo y canalizar las cargas generadas durante un impacto hacia zonas de deformación controlada.
En los modelos eléctricos más recientes, esta filosofía se desarrolla sobre la denominada e-Platform 3.0. Uno de sus elementos técnicos más relevantes es la integración estructural de la batería mediante la tecnología Cell to Body (CTB). A diferencia de los sistemas convencionales, donde la batería se aloja en módulos independientes, esta solución integra directamente las celdas dentro de la estructura del chasis, incrementando la rigidez torsional del conjunto y optimizando la distribución de esfuerzos en caso de colisión.
La Blade Battery constituye otro de los elementos centrales de este planteamiento. Presente en todos los modelos enchufables comercializados por BYD en España, esta batería ha sido diseñada para mejorar no solo la estabilidad térmica sino también la resistencia estructural, contribuyendo a distribuir las fuerzas generadas en impactos frontales y laterales, actuando como parte activa de la resistencia global del vehículo.
Esta estructura se complementa con sistemas de retención diseñados para minimizar las consecuencias de un accidente. Incluso en los modelos de acceso, se cuenta con un mínimo de seis airbags, incluyendo airbags frontales, laterales y de cortina. El conjunto se completa con cinturones de seguridad dotados de pretensores y limitadores de carga, así como anclajes ISOFIX e i-Size reforzados para sistemas de retención infantil.
Todo ello permite a la marca unificar criterios y compartir la tecnología en toda la gama, independientemente del posicionamiento comercial de cada modelo.
