Si algo cabe destacar en el mundo del motociclismo es que los pilotos, sin excepción ninguna, están hechos de otra pasta. Sin embargo, no debemos olvidarnos de que son seres humanos, y aunque estén hechos de otra pasta, hay veces que se debe parar por el bien de ellos. Hoy tuvimos que sufrir la desgracia de presenciar un terrible accidente tanto de Álex Márquez como de Johann Zarco, que aunque los dos fueron inevitables y ocurrieron en carreras distintas, no existía la necesidad real de apagar los semáforos por tercera vez.
El accidente del piloto del Gresini Racing ocurrió en el primer inicio de carrera, con un encontronazo con Pedro Acosta en la contrarrecta. Al intentar esquivar al murciano, se fue directamente a la diminuta escapatoria de grava que existe en esa parte del trazado. Y por desgracia, perdió el control de su Ducati haciéndole revolcar a más de 200 km/h mientras se golpeaba contra el muro. Un accidente que conmocionó, no solo al público que llenó el circuito de aplausos una vez que se informó de que Álex Márquez estaba consciente, sino también al resto de pilotos.
A pesar del grave incidente, dirección de carrera decidió repetir la salida, y cuando juegas con fuego en un deporte de gran riesgo como el motociclismo, te acabas quemando, y así fue. Johann Zarco se vio envuelto en una caída múltiple que le llevó a que su pierna izquierda se quedase atrapada en el tren trasero de la Ducati de Pecco Bagnaia, dándole varias vueltas de campana y golpeándole. Aunque las imágenes fueron escalofriantes y se temía lo peor, el piloto francés ha salido sufrido una lesión en los ligamentos y el peroné de su pierna izquierda, lo cual resulta un milagro tras semejante accidente en la curva 1.
Con Álex Márquez en el hospital, con la clavícula rota y la última vértebra cervical fracturada, y Johann Zarco ingresado, la parrilla tuvo que volver a salir a pista, ya que ni siquiera se les preguntó si les parecía bien o no. Después de ver a sus compañeros colisionando a gran velocidad, los pilotos tuvieron el valor de comenzar por tercera vez la carrera, y en esta ocasión se pudo ver la línea a cuadros. Que cruzó Fabio Di Giannantonio primero, Joan Mir segundo, que después fue penalizado con 16 segundos por presión de neumáticos, por lo que le cedió posición a Fermín Aldeguer, y Pecco Bagnaia tercero.
A pesar del resultado, cuando la vida de varios pilotos está en juego, lo que premia es la salud, no el espectáculo. Hoy hemos vivido una jornada llena de caídas, como la de Pedro Acosta en la última curva, pero el murciano nos facilitó la declaración que resume el pensamiento del que ha vivido hoy el GP de Cataluña: “Solo quiero enviarles toda la fuerza posible a Álex y Johann porque esto es lo que importa hoy. No sé si era necesario hacer una tercera carrera. Siempre digo que el espectáculo debe continuar… pero somos nosotros quienes hacemos el espectáculo. No necesitábamos esa tercera salida. Mis problemas de hoy no son importantes”.