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Skoda Epiq, con sentido práctico

En apenas unas semanas, el Grupo Volkswagen ha desplegado una ofensiva eléctrica de enorme calado con modelos como el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. Ahora le ha llegado el turno al Skoda Epiq. Estas tres propuestas, si bien bien diferenciadas, conceptualmente giran en torno a una misma idea, acercar el coche eléctrico a un público mucho más amplio con modelos accesibles y funcionales.

Los tres comparten la misma plataforma de desarrollo, no obstante, el Epiq se desmarca de sus primos hermanos al ser el único que adopta el estilo de un crossover urbano. Un planteamiento que le permite, entre otras pequeñas ventajas, un mejor aprovechamiento del espacio a bordo y mayor versatilidad de uso.

Con una longitud ligeramente superior a los cuatro metros y una imagen claramente identificable, el nuevo modelo de acceso a la gama eléctrica de la marca checa estará disponible con dos tamaños de batería -38,5 kWh y 55 kWh - y tres niveles de potencia -85 kW, 99 kW y 155 kW-, siempre asociados a la tracción delantera. Skoda anuncia autonomías cercanas a los 440 kilómetros en la versión superior, capacidad de carga en corriente alterna de hasta 11 kW y compatibilidad con carga bidireccional, tecnología que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos externos o incluso suministrar electricidad a una vivienda, siempre que la infraestructura lo permita.

Desde el punto de vista práctico, el Epiq contará con un sistema que permite ajustar distintos niveles de regeneración para la recuperación de energía durante la marcha, a lo que se añade la función de conducción con el pedal del acelerador (One-pedal).

De toda la ofensiva y en cuanto a imagen, el Epiq es, a nuestro gusto, el que sale más favorecido. Goza de un aire fresco y juvenil gracias, en parte, a una paleta de colores y combinación de tonos para la carrocería especialmente bien resuelta. Luce, además, elementos reflejo del estreno de su nueva identidad, como la parrilla cerrada en acabado negro brillante y una nueva firma lumínica en forma de “T”, detalles que se irán incorporando progresivamente en los próximos SUV eléctricos de la marca. La aerodinámica también ha sido cuidadosamente trabajada para favorecer su eficiencia.

El planteamiento del habitáculo mantiene una línea igual de reconocible, apostando por una atmósfera sencilla y funcional, con materiales y acabados personalizables y en sintonía con el exterior, al tiempo que transmiten sensación de amplitud y orden. El maletero, con una capacidad de 475 litros, se encuentra entre los más grandes de su clase, al que se añaden otros 25 litros de espacio de almacenamiento bajo el capó delantero.

El ecosistema digital sigue este mismo patrón, con un panel de instrumentos integrado en el salpicadero y una pantalla central de 13 pulgadas a la que se asocia un sistema multimedia basado en Android. La aplicación MySkoda permitirá acceder de forma remota a diferentes funciones del vehículo, consultar información relacionada con la carga y gestionar distintos elementos de confort directamente desde el teléfono móvil.

La dotación tecnológica incluye, además, un amplio paquete de asistentes a la conducción, muchos de ellos de serie. La gama contará de inicio con una versión First Edition limitada, basada en el acabado Selection, a la que se añade una completa dotación y elementos específicos de diseño tanto en el exterior como en el interior, asociándose además al sistema de propulsión más potente de la oferta.

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