En el universo de las trail siempre ha existido una especie de frontera invisible. Por un lado, las grandes aventureras, capaces de enfrentarse a cualquier empresa que se les ponga por delante, pero también más exigentes por tamaño y peso. Por otro, las de cilindrada media, donde cada vez más usuarios descubren que la diversión no depende tanto de los caballos, sino que la virtud está en el equilibrio..jpg)
Es precisamente en ese territorio donde aterriza la QJ Motor SRT 450RX, concebida para quienes buscan una montura ligera, manejable y bien preparada, también para dar el salto a las pistas. La receta no dista mucho del estándar habitual de la categoría, aunque sí es verdad que presenta algunas singularidades en términos de equipamiento que unido a su precio la convierten en un modelo especialmente atractivo.
La estética deja bien claro cuál es su vocación, a primera vista se muestra como una moto ligera, de frontal elevado, proporciones robustas y dotada de una serie de detalles inspirados en el mundo de la competición,
Bajo esa apariencia encontramos un motor
bicilíndrico en línea de 449,5 centímetros cúbicos, cuatro tiempos, doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro, que desarrolla 47 CV a 9.500 rpm y un par máximo de 41 Nm a 8.000 rpm. Una potencia que se ajusta perfectamente a usuarios noveles con carné A2 que buscan adentrarse en este mundillo por primera vez.
Estos encontrarán un perfecto aliado en la electrónica. El piloto puede elegir entre los modos de conducción Normal y Sport para adaptar la respuesta del acelerador según las circunstancias, mientras que el sistema ABS desconectable, especialmente indicado en pistas, permite ampliar las posibilidades de uso de la motocicleta.
La parte ciclo se construye a partir de un chasis
de doble viga fabricado en acero de alta resistencia, asociado a una horquilla invertida de 52 milímetros completamente regulable y con 200 milímetros de recorrido, y un monoamortiguador trasero tipo piggyback, también ajustable en precarga, extensión y compresión. Un conjunto ligero, bien equilibrado, pensado para mantener siempre una respuesta progresiva en todo tipo de situación.
El sistema de frenado tampoco desmerece. En el tren delantero equipa un disco de 320 milímetros y pinza radial Brembo de cuatro pistones, mientras que detrás recurre a un disco de 240 milímetros con pinza flotante Brembo de un pistón. Las llantas de aluminio, de 21 pulgadas delante y 18 detrás, calzadas con neumáticos de medidas 90/90 y 140/70 respectivamente,
terminan de definir su orientación aventurera.
Junto a todo lo anterior, donde nuestra protagonista realmente marca diferencias es en su equipamiento. QJ Motor la entrega con una dotación poco habitual en este nivel de precio. Incorpora de serie defensas laterales, cubrecárter de aluminio, paramanos, pantalla regulable, caballete central y lateral, luces antiniebla, parrilla portabultos y basculante de aluminio.
A ello añade detalles orientados al confort y la practicidad, como los puños calefactables, el asiento calefactable, las manetas regulables de freno y embrague, las estriberas con goma desmontable, la palanca de cambios retráctil de aluminio, los diábolos para caballete o la guía de cadena, una lista de componentes que normalmente obliga a acudir al catálogo de accesorios y que aquí forman parte del equipamiento de serie.
La marca la ofrece desde 5.229 euros, incluyendo seguro gratuito durante el primer año y seis años de garantía oficial, una carta de presentación difícil de ignorar dentro de un segmento que vuelve a tomar protagonismo entre los fabricantes.
