Tras la celebración de AutoBello Gran Canaria, el recuerdo de algunos de los modelos más exclusivos que habían desfilado por Maspalomas Golf seguía muy presente. Quizá por eso, días después, cuando su silueta comenzó a dibujarse en el retrovisor de mi coche, resultó imposible no prestar atención. Su firma luminosa inconfundible, la carrocería pegada al asfalto y una presencia difícil de pasar por alto… Se trataba del nuevo Audi RS 5 en su variante Avant, un modelo llamado a abrir una nueva etapa en la historia de Audi Sport.
No es casualidad que nuestro protagonista se haya convertido en uno de los lanzamientos más relevantes de la firma este año en Canarias. El primer RS híbrido enchufable de la saga reúne todo lo que se puede esperar, altas prestaciones, una autonomía eléctrica suficiente, todo ello unido a la versatilidad que aporta su carrocería familiar, una combinación inédita hasta ahora dentro de la gama.
No es la única opción, también existe con carrocería sedan. Ambas propuestas, en su nueva configuración, no alteran en ningún caso la esencia de sus siglas, por el contrario, amplían sus posibilidades gracias a la incorporación de la electrificación.
La imagen, como apuntábamos, es reveladora.
La carrocería ensanchada, los musculados pasos de rueda, la parrilla Singleframe con entramado de panal y las grandes salidas de escape ovaladas forman parte de un lenguaje que es todo identidad.
En la variante Avant, esa imagen se combina con la funcionalidad propia de una carrocería familiar. Una fórmula subrayada por el empleo de los nuevos faros Matrix LED oscurecidos con trama inspirada en la bandera ajedrezada empleada en competición.
El ambiente interior es parte del propio concepto. El puesto de conducción integra la última generación del Audi virtual cockpit plus junto a una pantalla central MMI de 14,5 pulgadas. Los asientos deportivos, los materiales específicos y
los diferentes modos de visualización crean un entorno en el que cada detalle cuenta.
No obstante, la principal novedad está bajo su capó. Por primera vez, Audi recurre a una arquitectura híbrida enchufable para uno de sus modelos RS. Y es que con una potencia conjunta de 639 CV, sus prestaciones son fruto de la combinación del conocido motor V6 biturbo de 2,9 litros, con un propulsor eléctrico integrado en la transmisión. El resultado, una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y una velocidad máxima de hasta 285 km/h. No es lo único, también es capaz de recorrer más de 80 kilómetros en modo completamente eléctrico.
La batería de alto voltaje permite afrontar los
desplazamientos cotidianos en modo totalmente eléctrico, mientras que ambos motores trabajan conjuntamente para entregar toda la potencia cuando se demanda el máximo rendimiento. De esta forma, se introduce una nueva forma de entender la deportividad dentro de la gama, incorporando la electrificación sin renunciar a las prestaciones que siempre han caracterizado a estos modelos.
Otros elementos asociados a su dinámica son el estreno del sistema quattro con Dynamic Torque Control. Este sistema incorpora un control electromecánico capaz de repartir el par entre las ruedas traseras en cuestión de milisegundos, adaptándose continuamente a las condiciones durante la conducción.
A ello se suman una suspensión deportiva RS con amortiguadores de doble válvula, una dirección ajustada específicamente para esta versión y un conjunto de frenos y llantas concebidos para responder a las elevadas prestaciones del vehículo. El equipamiento tecnológico se completa con la función Audi driving experience, que permite registrar y analizar diferentes parámetros de conducción e incluso revisar el comportamiento del vehículo en circuito.
En Canarias, su llegada ha despertado gran interés, y no es para menos, ya que supone la demostración de que la electrificación también puede formar parte de los modelos de mayor carácter de la marca.
