Si preguntas a cualquier experto cuál es el modelo que mejor representa la historia de BMW, no tendrá dudas. Y es que cinco décadas dan para mucho, incluso para un cambio de tanto calado como para incorporar a su oferta, por primera vez, una propuesta totalmente eléctrica. No será la única. La marca bávara la hará convivir con una familia completa de opciones, desde motores de gasolina de hibridación ligera a una variante híbrida enchufable, sin olvidar, como no, la imprescindible variante deportiva M350 xDrive.
Todas compartirán una misma identidad visual de modo que el eléctrico y sus hermanos de combustión se diferenciarán, además de por sus mecánicas, por pequeños detalles, por ejemplo, en la carrocería. En general, esta adopta una configuración de dos volúmenes y medio, con una distancia entre ejes más larga, voladizos cortos y el habitáculo desplazado hacia atrás. Los pasos de rueda abombados marcan los hombros, mientras las manillas quedan enrasadas en las puertas y se despliegan automáticamente al desbloquearlo.
En el frontal, la doble parrilla y los faros se integran en un mismo conjunto, dando una nueva forma a
dos de los elementos más reconocibles de BMW. Los modelos M Performance añaden luces amarillas inspiradas en la competición. Detrás, los pilotos de disposición horizontal prolongan la anchura visual que dibujan los pasos de rueda.
Ese aspecto admite distintas configuraciones. El i3 podrá montar llantas de entre 19 y 21 pulgadas, mientras las versiones de combustión ofrecerán medidas de 18 a 20 pulgadas. Los paquetes opcionales M Sport y M Sport Pro modificarán la presentación deportiva, y la paleta de colores incluirá el azul metalizado M Le Castellet. Durante 2027 se sumarán nuevos acabados BMW Individual.
A bordo
La transformación interior es incluso más llamativa. El salpicadero reduce sus elementos y reorganiza la información alrededor del BMW Panoramic iDrive, un sistema que combina la proyección panorámica BMW Panoramic Vision, una pantalla central de 17,9 pulgadas y un Head-Up Display tridimensional opcional. También cambia el volante, que incorpora un radio central en la parte superior y botones multifunción. Como alternativas estarán disponibles un volante M y otro BMW Individual.
El equipamiento es amplísimo y refleja su estatus de modelo premium. Este incluye techo panorámico con acristalamiento climatizado y asientos con regulación eléctrica, memoria y el sistema Travel & Comfort de serie. La oferta se completa con asientos
multifunción o M Sport, calefacción opcional para las plazas traseras y equipos de sonido Harman Kardon.
Parte de su potencial como modelo avanzado descansa en el BMW Operating System X, basado en Android Open Source Project y preparado para recibir nuevas funciones mediante actualizaciones de software. El manejo combina controles táctiles, botones y órdenes de voz. También cuenta con Amazon Alexa+ que amplía las posibilidades de interacción con el sistema. Los servicios digitales también incluyen entretenimiento y, a través del paquete opcional BMW Digital Premium, funciones adicionales de navegación en BMW Maps y un Asistente de Seguridad.
Dos eléctricos
Bajo esa nueva presentación, el i3 estrena la sexta
generación de la tecnología BMW eDrive. El sistema combina baterías con celdas cilíndricas, una arquitectura eléctrica de 800 voltios y capacidad de carga bidireccional. Las dos versiones iniciales disponen de un motor en cada eje.
El BMW i3 50 xDrive desarrolla 469 CV y 645 Nm de par, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos. Su batería de 108,7 kWh permite una autonomía máxima de 912 kilómetros. La otra cifra que define esta versión aparece al enchufarlo. Admite carga en corriente continua de hasta 400 kW, lo que permite, según la marca, recuperar en diez minutos energía para recorrer hasta 423 kilómetros.
Por su parte, el i3 40 xDrive ofrece 374 CV y equipa
una batería de 82,8 kWh, con una autonomía máxima homologada de 710 kilómetros. La familia eléctrica crecerá en 2027 con el i3 M60 xDrive, que llevará el tratamiento M Performance a esta nueva berlina.
La gestión de la propulsión eléctrica está vinculada al denominado Heart of Joy, un ordenador que reúne las funciones del sistema de propulsión y de la dinámica de conducción en una sola unidad de control. Su cometido es coordinar la respuesta de los distintos elementos que intervienen en el comportamiento del coche.
El seis cilindros, innegociable
Mientras el i3 introduce esta arquitectura eléctrica, el M350 xDrive mantiene una de las configuraciones mecánicas más asociadas a BMW, el motor de seis
cilindros en línea. En esta generación tiene tres litros de cilindrada, incorpora un sistema híbrido ligero de 48 voltios y desarrolla 443 CV.
Con él, la berlina acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h. Junto a esta versión, la oferta inicial de gasolina incluirá dos variantes de cuatro cilindros, todas con tecnología BMW TwinPower Turbo.
El M350 xDrive incorpora de serie la suspensión
adaptativa M, disponible como opción para los i3 de tracción total. Las versiones de combustión también podrán equipar suspensión adaptativa o adaptativa M, según el modelo.
Otra novedad del M350 xDrive es la función Drift Moment. Activada desde la pantalla central, permite enviar la potencia exclusivamente a las ruedas traseras para facilitar el deslizamiento lateral, incorporando una posibilidad que hasta ahora se reservaba a los modelos de altas prestaciones de BMW M.
El despliegue tecnológico se extiende a las ayudas de conducción y aparcamiento. La nueva Serie 3 contará con sistemas de asistencia de nivel 2, que requieren la supervisión del conductor, y con BMW Symbiotic Drive para coordinar las intervenciones de este con las del vehículo.
Entre las funciones previstas figura un Asistente de Autopista que permitirá circular sin las manos sobre el volante hasta 130 km/h en 21 países, dentro de sus condiciones de funcionamiento. A partir de 2027 se añadirán nuevas asistencias para la conducción parcialmente automatizada en entornos urbanos, guiada por la navegación.
