Al descargar por primera vez las imágenes del nuevo Volkswagen ID.3 GTI, por un instante he tenido la impresión de estar ante una evolución de la última generación del Golf GTI. Quizá sea por el color rojo de la carrocería o por una silueta que se revela tan compacta y dinámica como la del legendario deportivo. Es verdad que ha sido solo una asociación fugaz, pero estoy convencido de que no ha sido una sensación casual.
Volkswagen ha querido que el ID.3 GTI, aún en fase de prototipo, aunque muy cercano a su desarrollo final, sea reconocible como tal desde el primer vistazo. Y es que durante cinco décadas, estas siglas han representado una manera muy concreta de entender la deportividad. Una fórmula que busca ahora trasladar a la nueva era, una filosofía basada en las prestaciones, el buen comportamiento y la funcionalidad, todo para ganarse los galones necesarios que le permitan convertirse en miembro de pleno de derecho de esta legendaria saga.
326 CV y propulsión trasera
El sistema de propulsión eléctrico entrega 240 kW, equivalentes a 326 CV, y un par máximo de 545 Nm.
Este está alimentado por una batería que cuenta con una capacidad neta de 79 kWh, permitiendo recorrer hasta 601 kilómetros con una sola carga. En corriente continua admite una potencia máxima de 183 kW, suficiente para pasar del 10 al 80 % en aproximadamente 29 minutos.
Toda esa potencia se transfiere al eje trasero, una configuración que, junto al chasis deportivo adaptativo DCC, busca ofrecer estabilidad en su desempeño. Con ello, el modelo es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada electrónicamente a 200 km/h. También cuenta de serie Launch Control para aprovechar toda su capacidad de aceleración desde parado. También con el objetivo de conservar su carácter, tanto la dirección, como la gestión electrónica del motor como
la regulación de la suspensión trabajan de forma conjunta para adaptar el comportamiento del vehículo a cada situación de conducción.
Otra de las novedades es la incorporación del modo GTI, que se suma a los programas Eco, Comfort, Sport e Individual. Este se activa mediante un botón iluminado situado en la parte inferior del volante y modifica los parámetros de respuesta del motor, la dirección y el funcionamiento del chasis DCC. La experiencia se completa con un sonido artificial dentro del habitáculo que simula al de un motor de combustión.
También lo parece
Los elementos alusivos a su pertenencia al universo GTI son fácilmente reconocibles. Es el caso, por ejemplo, de la característica línea roja situada en el
marco superior de la parrilla. A ella se suman los faros matriciales LED IQ.LIGHT, la franja luminosa que conecta ambas ópticas y el logotipo de Volkswagen iluminado. También incluye una entrada de aire con estructura de panal, elementos LED verticales, así como un delgado faldón delantero en la base del parachoques.
En el perfil destacan las nuevas llantas modelo Wörthersee de 20 pulgadas, denominadas así en homenaje a la histórica concentración de aficionados al GTI celebrada en Austria. Las carcasas de los retrovisores y las taloneras presentan un acabado negro brillante.
Volkswagen también ha modificado el tratamiento cromático respecto al anterior ID.3 GTX. El techo, el alerón y el portón trasero ya no son negros, sino que adoptan el color de la carrocería para proporcionarle
una presencia más distinguida. El nuevo GTI estará disponible, además de en el clásico color Rojo Tornado, en Gris Lunar, Plata Escala, Negro Granadilla y Blanco Glaciar.
Interior
Si te taparan los ojos y solo te mostraran el interior, no tendrías dudas. Volkswagen ha tomado la decisión no salirse del patrón, para conservan la tradicional decoración que ha acompañado al modelo a lo largo de sus 50 años de historia. Para ello reproduce la fina línea roja que recorre el salpicadero, mientras los asientos de tipo deportivo incorporan el tejido Superclark, una reinterpretación del característico patrón de cuadros utilizado toda la vida.
Eso sí, el puesto de conducción recoge las mejoras introducidas en el ID.3 Neo. La instrumentación digital aumenta de tamaño y se alinea visualmente con la pantalla táctil de 12,9 pulgadas del sistema de infoentretenimiento Innovision. También se recuperan los mandos físicos para algunas de las funciones más utilizadas. Debajo de la pantalla se sitúa una línea de botones para controlar la climatización y las luces de emergencia, mientras que la consola central incorpora un mando giratorio para regular el volumen o cambiar de emisora.
Su equipamiento podrá ampliarse, además, con elementos como el techo panorámico, los asientos con masaje y memoria, el equipo de sonido Harman Kardon de 480 vatios o el head-up display con realidad aumentada. También estará disponible un soporte extraíble para transportar bicicletas y la función de alimentación externa V2L con la que se podrá suministrar electricidad a distintos dispositivos externos.